lunes, 13 de febrero de 2012
Amarte cada día más, era lo único que quería.
Eres todo aquello que tantas veces desee, aquello que cada noche soñaba, aquello que tenía esperanzas de encontrar algún día, y lo encontré; te encontré. ¿Sabes todo lo que esperé por ti? No te puedes hacer una idea de todo lo que esperé por tener a alguien como tú en mis brazos, que me besara y me sonriera. Y solo tenía un propósito, amarte más de lo que jamás nadie lo ha hecho. Eres la estrella más bonita, el sol y la luna juntos, eres el animal más hermoso de la tierra, el arcoiris, una galaxia entera, eres el mismo cielo, pero lo más importante, eres mi primer y único amor. Sin tu amor me siento completamente sola, pues me acostumbré tanto a ti, a tus brazos, a tus besos, a tus cientos de caricias, a tus millones de miradas, me acostumbré a las peleas y a las reconcilaciones, a que me llamaras a las tantas de la madrugada, despertandome, solo para decirme que habias tenido una pesadilla, la peor, y era que me perdías, que me alejaba de tu lado. ¿Recuerdas cuántas veces te juré que nunca lo haría? Rompí mi promesa, pero fue por motivos que yo no quería, por cosas que jamás pensé que pasarían. Alejarme de ti fue lo peor que me pasó, y después de tanto tiempo, sigue en mi cabeza aquella despedida, en la que te prometí que siempre te pensaría, siempre te amaría, y que aunque ya no estuvieras a mi lado, te imaginaría cada día, ahí, a mi lado, como siempre. Te echo tanto de menos... Y aunque ya no estés, nunca dejarás de existir para mi. ¿Sabes lo que más me tortura? Haber roto esa promesa, pero por favor, recuerda aquellas palabras que te dije aquel día; esperame, como yo te esperé a ti, algún día volveremos a estar juntos, mi vida, te lo prometo.
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