viernes, 19 de agosto de 2011

Me estoy engañando.


 Dices que quieres despertar cada día conmigo.
 Yo no hago más que buscarte en mis sueños.
 En los tuyos dices que está mi camino, y yo no veo más que lo que me estás hiriendo.
¿Olvidarte? Para qué, si ni siquiera puedo respirar sin pensar en hacerlo por ti.
Sí, sé que me haces daño. 
¿Pero qué importa? 
Cambiaría cada día de mi vida por un despertar repleto de falsa alegría a tu lado.





No hay comentarios:

Publicar un comentario