Recuerdo que tu aroma era todo cuanto podía respirar. Tus brazos,
rodeando mi cuerpo, se convertían en una nube hecha para estar juntos.
Y recuerdo que me miraste con deseo, que tus labios pedían a gritos besarme,
pero ese instante, no nos lo quitaba nadie. Me acariciaste, como nunca
antes lo había hecho nadie, me sonreíste, y la realidad se convirtió en mi sueño.
Me besaste dulcemente. Me volviste a mirar, suspirando porque este
sueño no acabase jamás. Y los segundos, pasaron a minutos, y los minutos a horas...
Y nosotros sin cansancio, de sentir nuestras almas unidas, de sentir nuestros
labios como miel. Juro, que jamás nadie me había hecho sentir tanto cariño.
Tus besos eran el resultado, de semanas y semanas de deseos, de palabras..
Y tanto podía escuchar eran tus latidos, al compás de los míos.
Esa habitación que era como un mundo, para nosotros.
Un sueño hecho realidad. Tal vez para los dos, tal vez para uno.
O simplemente para ninguno. Dime, amor, dime ¿qué paso? Te veo sonreír,
de dulzura .. Y ahora que te veo.. Se que no es lo mismo. Tal vez me equivoque..
Pero cuando paso por tu lado, vuelvo a sentir que nuestros corazones, laten al mismo
compás. Y algo me dice que regresaras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario