No es imposible. Lo sabes. Tengo miedo. Pero no me rindo. Porque sé; que si sufro;
fue porque me importaste. Porque sé lo que estoy apostando en esta frase. La suerte
está echada. Puedo ganar o perder. No hay una tercera opción. No vale ni regatear,
ni retirarse. Dejémonos de idioteces. Empecemos la apuesta. Lo apuesto todo; a que
contigo; soy capaz de llegar hasta el infinito y más allá.

No hay comentarios:
Publicar un comentario